Un libro muy serio y muy divertido sobre la importancia del humor.
Tenemos la ironía democrática de Sócrates, la risa atomista de Demócrito, las burlas salvajes de Diógenes, la mofa omnívora de Luciano, la sorna valiente de Christine de Pizan, el humor humanista de Montaigne, la carcajada salvaje de Shakespeare, la ironía tierna de Cervantes, el ingenio gamberro de sor Juana Inés de la Cruz, la retranca de Jane Austen, la risa santa de Nietzsche, las carcágrimas de Joyce, las paradojas de Chesterton o las reducciones al absurdo de Borges. Pero, si la comicidad, en sus múltiples formas, y el humor, que es su quintaesencia, han sido tan importantes a lo largo de la historia.