La literatura es mágica: armar una historia es un proceso misterioso, orgánico, instintivo. Al escribir rnentro en la dimensión de los sueños, la intuición, las premoniciones; debo rendirme y dejar que los rnpersonajes hagan lo que tienen que hacer y que la historia se cuente a sí misma. Paso la mayor parte de rnmi tiempo sola y en silencio, como un monje en su celda. Escribir es como meditar. En la soledad rnrecuerdo, escucho voces, tengo visiones. Mientras más callada estoy, más oigo y más veo. En el silencio rnde la escritura a veces me visitan espíritus -u00bfo serán las musas? -. Lo siento como un roce en la nuca. rnAl escribir me transformo en médium. rn rnLa escritura para mí no es una opción, es una adicción. rn rnLa Palabra mágica es mucho más que una guía de escritura: es una conversación. Isabel Allende comparte rnlos triunfos, errores y aprendizajes que los desafíos y alegrías de la escritura le han brindado a lo rnlargo de los años. A partir de sus propias vivencias, este libro es una clase magistral para todo aquel rnque desee iniciar su propio viaje literario. Un libro lleno de vida sobre el oficio de escribir, la rnmagia de la creación y el poder eterno de las historias.