-esta permanencia de lo que fue y sigue siendo (el M-19) tuvo su momento culminante en el acto de posesión del nuevo presidente de Colombia, Gustavo Petro Urrego, el 7 de agosto de 2022 en la Plaza de Bolívar: acto, escenario y actor cargados profundamente de simbolismos.Pareciera como si todo, independientemente de todos, se hubiera dispuesto según una de las claves características del accionar político-militar de esta guerrilla: el juego articulador de los simbólico, de los imaginarios nuevos y viejos como fúndanles de la acción política. Es, de nuevo, como si el M-19, un actor político-militar que en su trasegar de dos décadas como guerrilla supo ocnjugar nóolo lo s militar con lo político sino a amos lo simbólico, como recursos expresión de la acción política, se hubiera encumbrando ahora en un escenario y en una trama completamente transfigurada: de la guerra a la política.