En la aburrida ciudad de Saint-Louis nunca pasa nada. O eso parece. Pero cuando el jefe de policía Georges Gorski recibe una inquietante denuncia de una anciana que asegura que su hijo, un escritor frustrado, planea asesinarla, comienza a desvelarse un panorama inesperadamente sórdido. Poco después, un empresario local aparece muerto en su oficina. El forense habla de un infarto, pero Gorski sospecha que alguien lo ha liquidado.