Sabía que venderían su mano en matrimonio. Pero nunca imaginó que el príncipe de los fae sería el comprador.
Katria juró que nunca se enamoraría. Ya sabe lo que significa el «amor» gracias a la crueldad de su familia. Por ello, cuando la entregan en matrimonio al misterioso lord Fenwood, lo único que desea es tener una vida mejor que la que deja atrás.
Pero su nuevo marido hace que le resulte casi imposible no enamorarse de él. A medida que la atracción entre ellos crece, también aumentan las peculiaridades de su nueva vida: reglas extrañas, gritos en mitad de la noche y ataques de fae que Katria nunca pensó que fueran reales.