Nuria tiene toda la vida por delante. Al cumplir treinta y tres años recibe un terrible diagnóstico: cáncer de colon. Desorientada y en busca de sentido, decide escribir a su antiguo profesor de Ética. Lo que comienza como una carta de desahogo, tímida y dolorosa, se convierte en un relato estremecedor real y al mismo tiempo literario sobre la vida, el sufrimiento y la muerte.