La batalla de Okinawa sirve como triste ejemplo de que la guerra nunca es una lucha perfecta entre el bien y el mal. Antes, durante y después del conflicto, tanto el bando estadounidense como el japonés cometieron crímenes atroces contra la población civil. En Okinawa, el viento habla , Susumu Higa trenza con maestría varias historias paralelas, inspiradas en hechos reales, para servirnos una realidad cruda, en la que se refleja la máxima que su madre le legó: u00abla guerra es suciau00bb. Con esta obra, Susumu Higa se erigió como el gran cronista de Okinawa, un territorio fascinante cuya historia nunca se había contado con voz propia.