Desde hace unos años, Zerocalcare se ha visto desbordado por el éxito, hasta el punto de no tener tiempo para ver a sus amigos. Pero un día, contra todo pronóstico, se los encuentra en la boda de Jabalí. La situación del grupo no ha cambiado mucho: siguen soñando con carreras que nunca llegarán a desarrollar, hijos que no podrán tener Y para quienes sí los tienen, el futuro sigue siendo igual de incierto.