"Lo que deja bien claro Castro Caycedo, es que no fueron los narcos quienes empoderaron a brujos y brujas, sino que la brujería es un instrumento sempiterno del poder en Colombia".nJuan Carlos FlórezAmanda Londoño, la bruja protagonista de esta historia, fue contratada por tres hombres u2014el Presidente de la República, un gobernador y un narcotraficanteu2014 para que los ayudara con sus artes de hechicería y sortilegios en asuntos concretos relacionados con el amor y el poder. Germán Castro Caycedo reconstruye en La bruja la vida de esta mujer, desde su niñez cuando se inició en la brujería hasta el exorcismo que le practicó monseñor Alfonso Uribe Jaramillo para salvar su alma, pasando por la época en la que les hizo trabajos a un mafioso y dos políticos, cuyas vidas quedaron entrelazadas en un frenesí de coca, política y demonio a finales de los años setenta y mediados de los ochenta del siglo pasado. Este reportaje es el cuadro vívido de una época y de una realidad, la del narcotráfico, que sigue golpeando a Colombia.