PresentaciónrnEn estas ocho historias, concebidas cada una como cuentos independientes, se reflejan años de trabajo y de reflexión de una autora que conoce como pocas personas en Colombia la literatura contemporánea y los retos que plantea a los escritores. Consuelo Posada se dedicó durante su vida docente en la Universidad de Antioquia a estudiar y a enseñar cómo abrir una obra y desentrañar sus profundas significaciones, sus relaciones internas de sentido, de lenguaje, y con la misma literatura. Excelente investigadora en su área publicó varios libros y artículos de análisis literario que han permitido a varias generaciones de estudiantes seguir sus pasos y acercarse con mayor seguridad a textos complejos y a autores polémicos.rnNo sorprende entonces que luego de su retiro profesional, se haya dedicado a construir una obra literaria propia, pensada línea a línea, palabra a palabra, con cuidado y profundo respeto por la creación literaria, sin ínfulas ni afanes de fama algunos, como suele ser el distintivo de los verdaderos talentos en el arte. rnEste libro nos revela a una narradora que es capaz de instalarse en el no saber de su personaje-narradora, que es capaz de guiarla a ciegas y dejarse llevar también por ella. Con esa misma ceguera iluminada, los lectores nos adentramos en las repeticiones de la muchacha protagonista, en los datos que ya nos ha concedido en el relato anterior, para comprender que se trata de tiempos diferentes, un objeto para armar que se escurre y se arma ante nuestros ojos. rnObservamos a través de la cerradura de la puerta de esta historia a una joven mujer que queda atrapada en una relación abusiva con su marido, quien trasgrede los límites. Encerrada en su propio hogar, no tiene permiso para salir, pero puede leer, por eso se refugia en los libros y allí encuentra una salida. En su caso, ella también transgrede los límites del texto, se refugia en calles y castillos de las novelas, se hace amiga de los personajes, crea un mundo más allá del suyo para protegerse del dolor y de la violencia. De la mano de otro prisionero, Edmundo Dantés y de Alina Reyes, la metaliteratura trenza las historias de este libro. El conde de Montecristo le revela la clave: imaginar una prisión perfecta de la que no es posible escapar y luego compararla con la que habita, le ayuda a descubrir el punto frágil por el que puede huir. Y eso hace la protagonista.rnEn esta historia, ─construida por aparentes piezas sueltas o cuentos a los que la voz que narra desde diferentes planos les da unidad de novela─ los silencios, los puntos ciegos y la figura masculina evasiva, son la reja escondida en el patio que se abre poco a poco para acompañar a la joven en su afán de huida. Bienvenido este primer libro de cuentos de Consuelo Posada, a quien nos sentimos orgullosas de publicar en Lavanda Editoras y de aunarla a la polifonía de las voces de mujeres que escriben hoy en nuestro país.
Claudia Ivonne Giraldo Gómezrn2026