En Gallarda, Viviana Vanegas renueva la novela negra latinoamericana desde una ciudad caribeña sofocante, elegante y turbia, donde el crimen circula. Esta es la primera novela negra escrita en Barranquilla cuya protagonista es una mujer, y eso se registra en la mirada: una conciencia aguda del poder, del cuerpo observado, del trabajo sucio que nadie quiere hacer. rnAquí no hay héroes ni justicia reparadora, hay escucha, cansancio y una ciudad que sigue funcionando después del crimen. El lenguaje es atento al habla cotidiana, al ritmo del calor y a los silencios que protegen a los poderosos. Los personajes se mueven en una zona moral inestable, donde la impunidad no es una falla sino un sistema.
Mar Ortega González-Rubio