El centro de gravedad del planeta se ha desplazado del Atlántico al Indo-Pacífico, donde se juega la estabilidad y la seguridad globales. Un ensayo esencial para entender el nuevo orden mundial. Hay lugares que concentran el pulso del planeta. Hoy, ese lugar es una región inmensa que abarca desde las costas de África oriental hasta las islas del Pacífico, y que conecta a dos tercios de la humanidad. En sus aguas se cruzan las principales rutas comerciales, las mayores economías y las potencias militares más decisivas del siglo XXI.