La novela se sitúa entre el ocaso de la gran novela realista rusa y el auge de las tendencias vanguardistas que vendrían a definir la era modernista en vísperas de la Revolución Rusa. El duelo es una carta de amor a la literatura rusa del siglo XIX, que al mismo tiempo cita e imita los principales logros estilísticos literarios que la precedieron y marca el comienzo de un nuevo período.