El príncipe encantador siempre aparece para rescatarte, el lobo que asusta a Caperucita Roja alimenta tu miedo a ir sola por la calle y tu final feliz siempre va a ser con un beso, ¿verdad? Todos los personajes, los simbolismos y las narrativas de esas historias que leíamos de pequeñas nos han calado como sociedad más de lo que pensamos. ¿Y SI LAS USAMOS EN NUESTRO FAVOR?