A más de diez años de su primera publicación, esta edición definitiva de Balón dividido se mantiene como un cruce perfecto entre literatura y deporte: u00abVilloro se ha ganado el brazalete de capitánu00bb, Los Angeles Review of Books.Como ningún otro deporte, el futbol representa una peculiar manera de reunir a la gente. u00abLa expresión u201cbalón divididou201d se refiere a un momento primordial del juego, cuando dos futbolistas tienen las mismas pou00adsibilidades de adueñarse de la pelota. Se trata, también, de una impecable definición de otra actividad: entre el autor y el lector hay un objeto mágico u2014un librou2014 que es de uno sin dejar de ser del otrou00bb.nLas crónicas de Balón dividido abarcan a excepcionau00adles figuras del balompié u2014Piqué, Messi, Guardiola, Cristiano Ronaldo, Hugo Sánchezu2014 y establecen cou00adnexiones con la literatura, la historia y la psicología. El tono general del libro es celebratorio, pero no faltan historias trágicas, como la de Robert Enke, portero de la selección alemana que se tiró a las vías del tren, o la de los hermanos Boateng, que reactivan la vieja rencilla entre Caín y Abel.n